martes, 19 de abril de 2016

CAUDALOSO “PASADO CONTINUO” fluye en su segunda edición






         El silbo que marca la línea de salida es el recital literario, hito inicial de las Fiestas 2016, de la Facultad de Letras.
       Charo Guarino, poeta y profesora, responsable del proyecto, lo despliega como     
“homenaje a las letras y a la palabra”.  
   
Coopera activamente el poeta y profesor Vicente Cervera.

 

( Erato, Musa de la poesía lírica. John William Godward.)


       El paisaje cultural bulle en Murcia, con novedades y con renovadas continuidades (por señalar dos ejemplos últimos, la revista de poesía e imagen “L & P”, y la recién alumbrada ‘Abaniko’, sin omitir otros interesantes proyectos). 
      En este panorama viene desde el horizonte a la cercanía, “Pasado continuo”.


Su modelo-fórmula es:



    · La antigüedad grecolatina, que alumbra y no cesa.

     · El tiempo, que pasa; tempus fugit.

      · Sentimentalidad favorable o adversa.

     · Textos que, advenidos oportunos, voluntarios o díscolos, se entretejen en simbiosis con la palabra naciente, actual y renovada.


         Ahora toca ofrecer, en limitados trazos, algo, un retazo de lo que el lunes 18 de abril aconteció en el Hemiciclo, con “Pasado continuo II”.


          Siete poetas son siete mundos, y lo proclaman cuando se reúnen en esta muestra de poesía, (Pasado continuo), es pieza útil para que los arcos temporales que la selección congrega se interconecten. Que haya evidente empatía susurrante, sin excesos expresivos, como si hablasen en voz baja, los siete poetas comunican su solidaridad.
Por eso mismo, hay que acercarse a tientas a los libros de los poetas, queriendo aprender de ellos

Hablemos de Pasado continuo II, que es muestra de poesía siempre nueva, referencia indispensable para quien quiera recorrer este sendero poético.

Los poemas se decantan por la claridad expresiva. Son poemas en movimiento, desde la lejana antigüedad clásica, que se hace próxima mediante la cercanía de la experiencia que muestran.

     En la edición del recital temático con base y línea comunes, ya anunciadas y advertidas, la tarde—noche poética se inicia con Idoia Arbillaga, quien nos conduce, con su poética palabra, a la inmersión en el Ática; propone que veamos, con “ojos minoicos” y admiración, el palacio de Cnosos, centro neurálgico del Arte en su estado más previo.

     El poema amoroso, “Eros constructor”, composición altamente emotiva y de llamativas aristas. Continúa con otros poemas donde los “Huesos encendidos” son duros, hasta en la recomendación de “…toma el poema y huye/ sin mirar atrás”.

        Hay otras composiciones que marcan el final del período de sequía hasta un diálogo imposible:

 “…te amo / porque solo pienso en vida”.




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        Toma el relevo la poeta Milagros López que, sin explicitarlo, muestra los poemas en sus labios como velas encendidas en las manos. 

       Comienza con lo importante que acontece, se agarra al Kairós, y continúa con Festina lente ("Apresúrate despacio"):


“…escucha, espera, camina, no corras…”




       “La vida no es más que una sombra que pasa” en un poema a la fugacidad de la vida, basado en Macbeth, que expresó vivamente en un envidiable inglés.

Sobre el proceso creativo, Milagros López asegura que se sufre más en la creación poética que en el relato, hasta el punto de que la Poesía “ha de ser escrita de puntillas para no despertar al centinela”.

—    “Yo atravieso el tiempo…”

            donde muestra los deseos de permanencia en el amor.

               (Cuenta la anécdota de que una pareja separada se volvió a unir con este poema).

           “Serme en tu memoria. /Quiero serme en ti / y que pase el tiempo”.


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          Es el momento de Jerónimo Martínez Cuadrado.


            Es la sorpresa —para mí— de la noche, porque no admite calificarse como poeta y manifiesta una alta sensibilidad expresiva.


         En su poema “Instante” se ofrece cómo transcurre un momento de desengaño y desamor.

           Para el “Carpe diem!” toma palabras de diversos poetas, como Felipe Benítez Reyes y Luis Alberto de Cuenca.

Clausura su intervención con dos poemas, de Paul Verlaine y de A. Rimbaud, entonados en francés perfecto.

(Se lo dije: ‘Lees muy bien el castellano pero vives y te expresas en francés”).


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       Dio paso a Santiago Delgado, quien derramó un poema —situación que calificó de vintage— sobre un momento concreto: en el aula, hablando de Gonzalo de Berceo, a las diez menos diez de la mañana, (coincidencia fusionada de las agujas del reloj sobre el 10).


 “En mi reloj. Algo vivo que habla conmigo”.

       Sigue transitando el tiempo con su poema “36 años”, ubicado en una tarde de junio, trae a Dante Alighieri, con el verso Nel mezzo del cammin di nostra vita de la Divina Commedia.



       Extiende una capa de ironía en sus composiciones.  

       Concluye con “Adversus ágrafos”



“Quien nada escribe

y no habrá de ser, por consiguiente,

jamás con los ojos escuchado…
 Quien nada escribe
y no se derrama en letra,
sobre el limpio papel en blanco…
 Quien nada escribe
y deja dormir eternamente
risas, sombras, alegrías y quebrantos…
 Quien nada escribe
y deja pasar la vida eternamente
durmiendo, pero jamás soñando (…)
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      A continuación, es la palabra de Aurora Saura.


        Comienza su tiempo grecolatino con “Nausicaa”, hija de Alcinoo, actualiza los recuerdos de Troya y los acuerdos de su padre y del viajero Ulises.




Sigue con el homenaje a una canción tradicional:

 “Ardé, corazón, ardé; / que yo no es puedo valer”.





           Habló de Orlando, de Pessoa, de Julio Cortázar y concluyó con Friedrich Hölderlin.


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           Accede a la tribuna Vicente Cervera, quien, partiendo desde John Keats, comenta y argumenta que los poetas ofrezcan explicaciones de los poemas, debido a que hay que situar con claridad los referentes histórico—literarios.

        Distribuye su intervención entre sus poemas de libros ya publicados e inéditos.


      “Aurigas inmortales” (intertexto del poema de filosofía inaugural de Parménides de Elea), y de  “El alma oblicua”.

      Trae el poema “¿Y ha de morir contigo el mundo mago?”, de Antonio Machado; y hace, además, un homenaje a Borges con su “¿Por qué precisa un hombre que una mujer lo quiera?”, en referencia a María Kodama.

      En los poemas inéditos, hay un agasajo a Hegel y a su ‘Fenomenología del Espíritu’.

       Y con ‘Dantesca’, se deduce hacia donde encamina su atención.

       Como “Alfa y Omega”, en conexión con la premio Nobel Wisława Szymborska.

       Porque: “todo final es un paréntesis abierto…”


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    Las intervenciones previstas en el acto las cierra la doctora Charo Guarino, con un recorrido a cuenta de las “Vidas paralelas”, de Plutarco. Sin proponérselo, muestra su extenso e intenso conocimiento del mundo grecolatino. La autora transmite con destreza sus impresiones.




        Charo Guarino, poeta y escritora, rinde homenaje, con un poema propio, a las bibliotecas, donde las imágenes de la infancia perduran.
 
      Y se autolimita su intervención para facilitar la participación abierta a quien quiera concurrir en este acto, de dos alumnos, porque la poesía ensalza a todos:

 





     · Rubén, con una “Nana” que dedica a una niña de 3 años. 









    
· Patricia, alumna con un poema inspirado en el ‘Werther’, de Goethe; un extenso poema de buen vocabulario.




Y hasta aquí llegó el acto.






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¿Qué se espera de un recital literario?

En este recital los poemas y los poetas hablan con voz propia y su verdad distinta.
De un recital se aguarda que impregne con inteligencia y profundidad, que haya algo que sorprenda y algo que vivifique, que despierte a lo que somos y deje abiertas las preguntas, que sea un abono para el pensamiento y la emoción.
         Temas importantes estos que aquí aparecen. Densa calidad que se siembra, se esparce entre los humanos. Eclosión literaria de deleitosos brotes que se abren a todos.

      No solo para iniciados, poetas, escritores y lectores. A todos destinados, sin exclusión. La cuestión no es de número de asistentes y cantidades de espectáculo.

       (Son hechos muy distintos, pero no se niega que la poesía, hecha música y voz, ha reunido y convoca a multitudes en conciertos, fórmula que siguieron muchos cantautores y grupos musicales, como John Lennon, Silvio Rodríguez, L. E. Aute, Enrique Bunbury, Melendi… y tantísimos otros —sería prolija cita y solo se trata de ilustrar— que son seguidos por públicos amplios. Y sus letras de canciones son poemas).

          La palabra elaborada, culta e intimista quizá no sea ni sirva para espacios extensos y abiertos. No es intención de comparar: estos planteamientos y realidades son inconmensurables.

          Entonces ¿a qué todo esto?

       Concreta y sencillamente, la calidad y el deleite ha de ampliarse como las ondas tras caer la piedra en el estanque; que la difusión de proyectos literarios, ha de traspasar el simple ofrecimiento de “aquí está y puede acudir quien quiera” —que es legítimo y válido— y es ineludible el cultivo para la captación de nuevos participantes y espectadores, despierta y abonada su sensibilidad desde la infancia. También, indiscutiblemente, en el mantenimiento de quienes ya son habituales. Se trata de que la excelencia no se extravíe en el desconocimiento y que los espacios en el banquete acojan a cuantos comensales les haya estimulado el aviso y llamada. Que haya más llamadas, con mecanismos de la publicidad actual, y que no se desperdicie ninguna oportunidad, a la vez que se generan incorporaciones. La sensibilidad se educa, conjuntamente con la voluntad.

       No se trata de masificar  la cultura, sino de generar novedades eficaces en la gestión, en presente y en futuro. Una exploración de senderos.
(Pero esto pertenece a otros ámbitos y otras discusiones). 
 

jueves, 14 de abril de 2016

LITERATURA EN LA RED: ABANIKO, NACE UNA REVISTA DIGITAL

Literatura y tecnología, sin líneas rojas.


 Nadia Kostadinova
       

   
   La creación literaria está llamada a entenderse con las tecnologías de la información. Ya coexisten los libros en papel y digital. Éste último avanza a ocupar su espacio, pues cubre nuevas necesidades y comodidad de lectura.

       Asisto a la presentación de la revista literaria digital “ABANIKO”; se inicia tras el breve saludo de "¡buenas tardes!”, con la música de jazz, del dúo “Djazzling Creatures”, entonces sentimos que se ha sido un excelente comienzo.


Música viva para lectores activos

     
     La voz femenina, delicada y firme, decidida y cómplice, ha conquistado a los asistentes en el MUBAM, como una suave brisa que mueve las espigas y, a su vez, acoge y ampara.

    Le acompaña y señala los compases un hombre a la guitarra que hace sencilla la música del jazz, respetuosa y observante con la voz. “Djazzling Creatures” es un dúo joven en todos los sentidos, con inspiración y responsabilidad cultivada. Ha gustado al auditorio. Tendrá éxito. LO deseamos y esperamos.

        Las revistas literarias que se editan en papel se convierten en objetos de culto, -o ya nacen así-, con sus textos y fotos, incluido el placer de tocarla físicamente.

     Las revistas digitales, como es el caso de “Abaniko”, accesibles en internet fácil y ágilmente, sin tener que transportarla y se pueden consultar con inmediatez: si, por situación, estamos en una conversación o tertulia, en donde queremos aportar algo, con sólo unas presiones en la pantalla del teléfono móvil, ya estamos ahí.

   

       Para los autores literarios, el reconocimiento es un factor que puede resultar decisivo. Hay tesis que apuntan a que, en tiempos de bonanza económica, los creadores se acomodan a las modas imperantes y se adocenan, los senderos nuevos son escasos y quedan mirando el paso de los días, como si escribir, para un escritor, no sea lo más ineludible de la vida. Y llegada la tormenta económica y sus consecuencias, se abren las preguntas a los implicados, a escritores, críticos y editores. Y, ante el páramo, los emprendedores culturales se arriesgan y abren nuevas vías.



  
        Eso es “Abaniko”, presentada por su editora-directora, Nadezhda Kostadinova, que abre con una cita de Facundo Cabral:

“Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene límites y un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos”.


       
    
          El mundo literario se mueve. Y “Abaniko” es movimiento. Revista digital que significa una sugestiva búsqueda y creación de su espacio. Que se moverá desde el actual número 1 hasta muchos más: larga vida le deseamos.




A su equipo triunviral:

· Nadia Kostadinova, novelista y poeta. Directora de la revista.

· Juan Pérez de Lema, fotógrafo y periodista.

· Juan Pedrero, que representa y despliega la tecnología. 




Y aquí está el resultado, que se puede leer y consultar:


             y merece comprobar si son interesantes los contenidos y los autores que se han congregado para esta ocasión y número 1 de la revista “Abaniko”.

         La de escritor/a, aunque es una aventura en la que se está solo, no es un oficio solitario pues vemos cómo se agrupan en torno a una idea plasmada en la revista publicada y, también, cómo reúnen a sus lectores.


       Aun con la cautela expectante ante un acontecimiento inicial, hay que saludarla con alegría, pues la valentía, la creación y calidad literarias, el trabajo de edición digital deben de ser reconocidos y aplaudidos.

         La cultura ha aceptado la llegada de las tecnologías, para bien como para no tan bien. Bueno es que la cultura, gracias a internet, se difunda. Se lee más y mejor y los libros circulan de modo rápido. Lo que preocupa es que el contenido de la cultura ha cambiado. Se ha ajustado a los modos de los tiempos de bonanza, sin estar en ellos. Inquieta.

       En las redes sociales hay que estar. Son espacios abiertos e interesantes, aun con sus peligros y desaciertos. Donde decir a los autores que sus libros son como nos parecen, para que ellos te contesten.

       Confianza de que son buenos los mimbres para elaborar el cesto. Esperanza de que el siguiente número de “Abaniko”, y los sucesivos, sean reconocidos como un importante referente en el panorama artístico-literario.

        Con entusiasmo “Abaniko” se echa al mar literario. A cruzar las corrientes de la página en blanco y de los oleajes inesperados.
          Para escribir y leer, porque siempre se tiene algo que decir.
         Sin problema de bloqueo artístico antes de escribir la primera línea. Y para fomentar la relación con los lectores.

       Nadezhda Kostadinova ha destacado lo que sabemos: que ser artista es difícil, y darse a conocer más difícil aún. Por eso hay que salir a campo abierto con un fin por el que galopar, que las fuentes permanezcan vivas, donde los escritores den vida a los protagonistas. Este proyecto, hoy real, es fruto de la conjunción entre mente y corazón.
Interesa no solo el resultado final, sino también cómo funciona la labor del escritor/a, que se meten en todas partes y se impregnan del ambiente, de las atmósferas, de los colores, de los olores; lo que llega a ser más importante que la inspiración.


        El universo literario también se nutre de testimonios. Y esta revista digital lo es, de la que esperamos sea emblemática en la cultura.

¡Bienvenida, “Abaniko”!

jueves, 7 de abril de 2016

“CAMAFEOS” NAVEGA EN EL MAR DE LIBROS


  La Biblioteca como sendero

         
   No sé si es respeto reverencial lo que produce cuando se acude y se está en una Biblioteca. A la vista queda. La biblioteca es plataforma, apoyo continuado al libro para vivir, más allá de sobrevivir. Como todo, requiere tiempo, contexto, trabajo y hacer hueco.
         Los libros contemplan a los lectores, les hacen guiños cómplices; porque el visitante/usuario no se asuste ante tanto contenido, y que le suponga un estímulo para que, poco a poco, vaya internándose en el mar abierto de la lectura: travesía odiseica que se inicia y en la que no hay final —afortunadamente— en el horizonte: leer y sus consecuencias es hogar que se enciende, no vaso que se llena.

     La tecnología digital, aplicada al uso de los libros y su lectura, colabora decisivamente en el acercamiento de la Ciencia, de la Historia, de los relatos, de los poemas, de las imágenes…

      A estas alturas todo el mundo sabe lo que es una biblioteca y lo que se hace o se puede trabajar en ella.
      Hay un plus de bondad —más de uno— en la institución que tiene a los libros como epicentro de la sacudida cultural. Lo diré. 
     Capacidad y, también, la realidad de desarrollar actos en los que sea protagonista un libro cada vez, o más, concentrar sesiones de divulgación científica, de encuentro donde la poesía se haga verbo, o consiga arrancar sonrisas la literatura de humor; presentación de vídeolibros… ¡Tantas sendas y rutas!

 




     Cualquier proyecto literario-artístico germina del atractivo que engendran unos personajes y una historia. La literatura es una fuente de pensamiento que conduce a toda una constelación de ideas y prácticas.

     
Y con “Camafeos”, —su autor, Santiago Delgado—, la disciplina artística y conceptual, se convierte en vida y sensaciones. Esas historias, mostradas en la cercanía, se transforman en arte. Manera de imbricar el texto, el espacio y la voz que interpreta y atraviesa el aire hasta quienes quieran escuchar.
      Una vital experiencia, en la que se revisita a personajes vibrantes en momentos de la historia; trabajo cuajado de ideas, de viaje. Y de figuras que hablan de Oriente y del nuevo mundo a través de Occidente.

    
       La biblioteca, concebida como espacio en laberinto escenográfico, compuesto en tono coral, donde se congenian las ideas creativas, el libro, la lectura silenciosa y en alta voz. Biblioteca y personas; un discurso centrado en la palabra como materia, y la pintura como eco. Esta estructura posibilita la unión de lenguaje, sonido, color y espacio, con sus mutaciones.

   
        La concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Murcia ha acogido la propuesta de que se presenten libros en las bibliotecas de su gestión. Y hay una escenografía que, aunque sencilla, llama si quiera a mirar. Comenzamos en la “Río Segura” y confiamos en recorrerlas todas las del municipio.

        Forma leída e interpretada. (No sólo la poesía o el relato; “el teatro también se lee”). Obviamente estamos hablando de “Camafeos”, cuyo autor es el escritor Santiago Delgado, y que no es un libro de teatro, pero el dramatismo de sus historias camina con incidencia más allá de lo tangencial.   
     El camafeo es un texto de sensibilidad poética, una cadencia que se escenifica mientras se lee, pretende la complicidad de los asistentes. Cada camafeo tiene su peculiar brinco, que se entrecruza cuando dobla en el espinazo de cada uno de los libros de las estanterías o de los que están abiertos en las mesas.

        Se presentó en la Biblioteca “Río Segura”, con el impulso de su directora, Marita. A quien se le agradece con pleitesía devota su implicación, en la veneración de la biblioteca y sus oportunidades.

          Digamos algo del acto, en sí: el de lectura de camafeos, libro objeto de crónica.
         Pues el camino, como indicaba A. Machado, es una estela en el mar. Y se ha comenzado a surcar en esta biblioteca.

    Acude “Canna brevis”, grupo de Teatro Leído.

         Obligaciones ineludibles de trabajo y viaje y ¡ay… afecciones respiratorias! truncaron que estuvieran todos los componentes del grupo.
(Medea/Diana, Catalina/Leticia; Fátima/Loreto: no pudo ser. Quedó el hueco).

       Quienes allí leyeron para los asistentes, lo hicieron en superación, pulida, si es que eso es posible.

    Comenzó la presentación con la lectura de “Calypso”, en la sensible candencia y expresividad sentimental propia y distinguida de la voz natural de Charo Guarino.


     A quien siguió la “Fátima”, maestra del murciano universal Ibn Arabí; (¡ay, Loreto, que no pudiste asistir y leer con tu singularidad!).

  






          Para continuar con “Malinche”, la princesa primimexicana Malinalli, que se castellanizó al ser reconocida por Hernán Cortés como Doña Marina. Consumada y vibrante lectura hecha por Ángela Sánchez Lafuente, quien lo vive y lo transmite, haciendo que sus ecos sean acogidos más allá de los oídos de los presentes. 










   
    



           Se mostró a la sin nombre, a la resuelta sirvienta de tez oscura, a “La Mulata”, la pintura que Velázquez se grabó en su interior, en un instante espléndido: mirada fugaz y perenne vida en el cuadro. Leyó Juan Soriano.









         Contamos, -y destacamos-, con quien echó una mano y apostó su voz (las dos manos, el corazón y la cabeza) en compromiso con la lectura, con el personaje y con su magnífica interpretación. Nombro a Aurora Gil Bohórquez, escritora, persona comprometida, sensible ante la historia y el presente de las mujeres, que interpretó a la moza-sirvienta de ‘El Quijote’, “Maritornes”, en una inteligencia expresiva de antología; un lujo. Quienes lo vimos lo gozamos. 







   
    “Doña Mencía de Mendoza”, noble española del siglo XVI, descendiente de El Cid, a quien revive la sonora, firme y aterciopelada voz de Sonia Varó. 
       (Todas las veces, pienso que Sonia rinde un extraordinario homenaje a doña Mencía y que ésta le sonríe agradecida desde su descanso en Valencia).











     Y se concluyó con ‘Farjunda’, la mujer afgana, de 27 años, asesinada a pedradas en marzo de 2015, por un delito que no cometió.

         Interpretada por Pepa Alcaraz, con el ‘saber hacer, saber estar’ a que nos tiene acostumbrados y que, en cada ocasión, supera. 

   









 Como colofón, los comentarios de SØren Peñalver, invitado que, con su erudición y cercana sensibilidad, con el aporte de su opinión recorrió cada personaje en la noche bibliotecaria expuestos e interpretados, acto en el que se mezcla lo cultural y lo sensiblemente emotivo.
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     Nota.- ¡Ah, si aún no te has hecho con “Camafeos” ¿a qué esperas?