21 de marzo. Infinidad de circunstancias y espacios, de ámbitos
y atmósferas, han acogido acontecimientos en torno a la Poesía.
En Murcia, como en toda la geografía mundial, actos en
instituciones, aulas, bibliotecas y museos, en asociaciones y colectivos se ha
celebrado que la Poesía vive y goza de excelente salud. Porque sigue expresando
esencias y vicisitudes humanas. Y la vida evoluciona con la palabra.

Llega un singular y previsto día del año, Día de la Poesía,
que la UNESCO estableció el 21 de marzo, cuando la recién estrenada calidez y
colores que aporta la primavera, (el otoño, en Sudamérica), es seda
transparente que envuelve y acoge a la Poesía y la ventila en calles, plazas,
edificios públicos… Y se hace en concurrente multitud.
Poetas y aficionados se citan y encuentran con alegría,
hablando de todo durante la serena y dulce espera hasta que empieza el acto. Unos
participan y otros escuchan y expresan su deleite y complacencia.
En la poética fiesta tiene mucha importancia el encuentro
entre personas. Alguien ha dicho: “Somos jóvenes
porque la poesía nos hace y mantiene jóvenes”.
La noche de la Poesía abre los ojos de todos, para que
respiren.
Concretamos la celebración y FIESTA POÉTICA en el bar “ZALACAÍN”,
que, además de su función hostelera, es ya una institución acogedora del
estímulo por la Poesía y, en esta tendencia de altura, en esa vocación cumple nada
menos que ¡35 años hoy!
Y allá que ha ido la Universidad de Murcia, con “DELETREARTES” y Diana
de Paco, la coordinadora de Cultura, tras el saludo de bienvenida y encuentro, menciona y resalta que la Universidad y su Servicio de Cultura cuenta con la labor continua de las "AULAS". Y, de entre ellas, resalta al AULA de poesía:
creada y para la difusión, conocimiento, lectura y la escritura poéticas; y la creación y la promoción de nuevos autores.
El destinatario de las actividades poéticas es el público, tanto universitario como externo, en el constante fluir entre la sociedad y la Universidad.
No podía faltar su apoyo.

El destinatario de las actividades poéticas es el público, tanto universitario como externo, en el constante fluir entre la sociedad y la Universidad.
No podía faltar su apoyo.
La presentación de Diana ha recorrido tres vectores:
uno, la
indubitable importancia de la Poesía y que es ineludible tenerla en cuenta y
celebrarla.
Otro, que no haya día ‘en blanco’ de actividad cultural, sea donde
sea, porque siempre hay un motivo para convivir y, en donde estén los humanos,
hay Cultura.
Y el tercero, felicitar a quienes escriben, escucharles, descubrir
nuevos registros poéticos, revivir a los poetas clásicos y la alegría de ser partícipes
en esta fiesta de la Poesía.
Que no pare la Cultura y que la Poesía nos bañe a todos.
Y ¿quién ha llevado el peso de la organización, de convocatoria
y la responsabilidad del acto?
Y como gran Dama de la Poesía, la doctora Guarino
ha fraguado el acto como patente acontecimiento exitoso. Ha navegado a gran
altura, como debía ser: apoyada en la Antigüedad Clásica hasta lo más actual,
poetas que han escrito ayer y hoy lo entregan al auditorio.
Y hay que subrayar, con ancho rotulador, el cariño y amistad
que a Charo le han manifestado muchos de los presentes.
La fórmula de funcionamiento ha sido la de un triángulo
poético:
· los invitados, (que recitan un poema clásico y otro propio,
con singulares invitados como Sǿren Peñalver, Helena Paso Real, Carmen Gallego…
y tantos muchos que me perdonen por no mencionarles);
· los de micrófono abierto y libre, para participar y que no
se detenga la palabra poética

(He de dedicar, próximamente, un comentario a “Farfett”,
sobre su buen hacer musical, a Lola, como la voz que se eleva, se quiebra en
segmentos sonoros y se rehace en nuevos registros).
Charo Guarino no ha pestañeado ni un momento:
anfitriona solícita y cuidadosa con todos para que todo salga bien. Como así ha
sido.
Y se ha extendido en el lugar toda clase de poemas, desde
las rimas encantadoras hasta los poemas del desgarro y de la palabra de la
calle; desde los poetas de culto hasta los que resaltan la importancia de la
comunicación corporal y sexual, poesía del viaje, y también los poemas de
construcción preciosista y los que se hacen eco de las dificultades sociales y
de emigración forzada.
Los aromas, la bruma, y los gestos son lanzados por los
poetas, que no cae en simplificaciones.
La escritura poética deviene de un ideario centrado en el
lenguaje que navega por los signos y referencias, en sus imágenes y metáforas, dotando
de preciosa inestabilidad a los significados. La libertad de creación absoluta.
Si mis palabras
conversan
se abre el futuro
hacia el infinito
y la existencia que viven
los que hablan
se planta dentro de mí.
podría decir cualquiera de los participantes/asistentes.
Un hecho real y constatable:
La POESÍA tiene voz
de MUJER
Y no porque la anfitriona, Charo Guarino, Dama egregia y brillante,
sustentadora del acto, admirable poeta, y de las buenas.
Su presencia ha estado tan bien dosificada que no se nota el
peso del complejo entramado.
“…Esa palabra tuya…”,
dice alguien.
Las participantes lo eran insoslayable y evidentemente en
número que dobla al de hombres. También el público femenino era abrumadoramente
mayoritario. Si quienes hablan poéticamente y quienes les escuchan son principalmente
mujeres, la Poesía se llena de flamantes y actuales conceptos, la Poesía muestra
nuevos sentidos y tonos.
Todo expresado con formulaciones plásticas sutiles y
poéticas.
Desde luego, se ha enriquecido.
Hierve el viento
y trae ecos del mar lejano.
Los poetas ocupan
las naves del silencio, donde las manos se colman de versos, rosas nacidas de
lo que pasa, se siente, estremece y grita la sangre desnuda en el mundo.
Contra las
tinieblas, los poetas nos evitan el abismo, y alcanzan las estrellas alejadas.
Y un poema y
otro, y otro… se deshacen en las olas de violeta.
Y el jardín se
incendia de miradas cercanas y dulces, de labios y de espigas, y abrazan los
cuerpos hasta el alba. El poeta y la poeta se han convertido en humanos que
habitan el mar y el aire, el corazón en llamas disfruta de la fiesta poética.
Nadie evita y se evade de la
poesía. La poesía es
libre para que nadie escape de ella.

Pero ¿qué le vamos a hacer?
De contenerse: ¡nada! (“¡Prohibido prohibir!”)
El aplauso es, entre otras magnitudes y grandezas, la
certeza de las presencias atentas y el certificado de agrado.
Los versos derramados definen la forma de concebir la poesía
y confirman la calidad demostrada.
Acto memorable, que añade vida.
Que ¡viva la Poesía!
¿qué decir ante crónica tan detallada y poética? No se me ocurre sino invocar a las tres Gracias para que te colmen con sus dones. Abrazos, Juan Soriano 💙😙
ResponderEliminarGracias por esta bella crónica ,que expresa claramente lo sucedido.¡Viva la poesía!
ResponderEliminarMientras leía tu crónica, Juan, no he podido evitar recordar esa cita de Rilke, que conocí a través de ti hace décadas:
ResponderEliminar"Rosa, oh pura contradicción en el deleite
de ser sueño de nadie bajo tantos pétalos".
Esa noche, la poesía volvió a ser soñada bajo los pétalos/párpados de quienes asististeis.
Y allí estabas tú, como siempre, sensible y receptivo al más mínimo detalle, para contárnoslo.